CUIDADO DE LAS PERLAS

 

Las perlas son un producto orgánico, de la naturaleza, y su composición es de células vivas creadas por un ser vivo. Esto es lo que da color y suavidad a su oriente. Es por ello, que su dureza no es tan fuerte como la de otras gemas nacidas en el interior de la corteza terrestre.

Sin embargo, tratadas como se trata un objeto valioso, no hay razón para que ello afecte a su longevidad.

 

Observando las siguientes normas ayudará a conservar su belleza:

 

  • La superficie de las perlas puede deteriorarse al contacto con sustancias abrasivas: cosméticos, perfumes, o exceso de sudoración pueden ser dañinos a largo plazo. Por ello, las perlas deben limpiarse con un paño suave, humedecido con agua fría, cuando se note alguna suciedad sobre ellas.

 

  • El hilo de seda del enfilado es también sensible a los cosméticos y al sudor, por lo que debe ser cambiado al menor signo de debilidad. Haga que su joyero lo revise.

 

  • Cuide el contacto de las perlas con otras joyas de metales preciosos o similares. El roce con éstos puede dañar la superficie de la perla. El mejor lugar para guardar y cuidar sus perlas cuando no las utilice, es un joyero forrado de terciopelo o seda.

Perlas cultivadas, joyas naturales

Perla cltivada de Tahití con forma de pera o Drop y círculo superior de Sumiperla s.a.