Recogida de ostras durante el proceso de cultivo de la perla cultivada

EL CULTIVO EN LA OSTRA PERLÍFERA

 

A las ostras se les inserta un núcleo esférico de concha y son devueltas al mar en bahías protegidas ricas en nutrientes naturales, suspendidas en balsas para proveer las mejores condiciones de crecimiento. Los técnicos verifican a diario la temperatura del agua, así como las condiciones de alimentación. En invierno son trasladadas a aguas más tibias.

 

Periódicamente las ostras son extraídas del mar para recibir tratamientos de limpieza y salud. Las algas y otros elementos marinos que puedan obstaculizar su alimentación son eliminados con cuidado de sus conchas, y éstas tratadas con compuestos y medicinas que evitar que parásitos y enfermedades las dañen.

Las ostras que han sobrevivido a peligros tales como tifones, mareas rojas y ataques de depredadores, son traídas a la orilla y examinadas.  Si todo ha marchado bien, el resultado será una valiosa perla.

Sólo una proporción muy pequeña de ostras sobreviven para crear perlas de alta calidad. Cuando éstas son perfectas es un acontecimiento raro de la naturaleza. A diferencia de las de imitación, dos perlas cultivadas nunca serán exactamente iguales. Cada una tiene su propia combinación de forma, tamaño, lustre y color.

 

Por ello, las perlas cultivadas son seleccionadas por expertos con ojos bien entrenados y años de experiencia en escoger de entre millares de perlas y conseguir encontrar las suficientemente parecidas para ser ensartadas juntas y formar un collar.

 

Introducción del núcleo en la ostra para crar una perla cultivada
Corte de trozos de epitelio para acompañar al núcleo en la operación
Proceso de la operación d la ostra perlífera para producir peras cultivadas