Antigua recolectora de perlas Japonesas llamada Ama

PERLAS NATURALES

 

Empiezan su vida cuando un parásito o una partícula de arena se aloja, por accidente, en el cuerpo suave de una ostra, del que no puede ser expulsado.

 

En un esfuerzo por aliviar esta molestia, la ostra inicia una acción defensiva: empieza a segregar una sustancia cristalina, lisa, y a la vez dura, alrededor del cuerpo irritante, con el fin de protegerse. Esta sustancia se llama nácar o madreperla.

 

Con el paso de los años, el cuerpo extraño quedará totalmente envuelto dentro de una sedosa envoltura cristalina.

 

El resultado: una brillante gema llamada perla.

La gran mayoría de las perlas que existen en el mercado internacional son perlas cultivadas, en las que el ser humano introduce un núcleo sin ser fruto del azar. Las perlas naturales por definición, especialmente los ejemplares de tamaño y calidad, son extremadamente raros.

Antigua recolectora de perlas Japonesas llamada Ama